2:18am
25 de octubre de 2009-10-25
Desde que empezó todo esto siempre pensé que uno debe escribir cuando debe escribir, que es lo mismo decir, cuando se sienten las ganas, es por ello que ven la hora tan extraña en la que hago esto. Total… a lo que vinimos. Podría haber empezado con otro tema que engrane mejor luego de una introducción, pero esto me turba desde hace mucho tiempo, es una duda referente a las relaciones de pareja, lugar de mucha creación, motivación y por sobre todas las cosas mucho goce, placer (en el sentido mas amplio), así como también lugar de desánimo para infortunio de quienes lo viven, claro está, se podría pensar sobre ambas expresiones, que son cosas propias y normales que se deben vivir, sin embargo, haciendo honor al sentido de este blog explicaré mi punto.
Colocándome en el peldaño de la reflexión, la pregunta concisa que me hago es, ¿porque cuando empieza una relación de pareja, todo es bonito, todo agrada y todo produce placer? Y lo digo apropósito de que luego que las personas se conocen mas, inician de igual manera los disgustos, limites y relaciones de dominancia, entonces es cuando posiblemente, aquellos diálogos internos de Virginia Satir afloran diciendo: ¿en que me metí? (…) listo, vendrá luego dos cosas, o terminan “adaptándose” o se separan, para luego cada quien encontrar otra persona e iniciar el ciclo de nuevo. No se, muchas cosas se pueden decir al respecto, de menor a mayor importancia, una de ellas es que en el siguiente ciclo (y asumiendo que logran concretar la pareja ideal) se encuentran a una persona mas dominante o mas pasiva según sea el caso que necesite (mas allá de intereses a fines o no, que es otro punto), lo otro, que es la idea a la cual quiero llegar, es una pregunta, ¿será entonces el camino, aquello que Gian Franco Pagliaro reza en su poema El Pacto, o el “yo soy yo y tu eres tu” de Fritz Perls es la idea que aun no cede a nuestra aceptación? Ahora bien, en este sentido al que les traigo, es cuestionable entonces aquellas parejas de 50 años juntos, digo, que “superaron” aquella crisis de los 40 (tanto para el hombre como para la mujer) aquel viejo amorío que el señor tuvo cuando tenia 25 y que luego vio ya casi a los 38, el perenne y “nuevo” romance de la señora con un alumno de la universidad por el que asiste a todos los talleres y charlas para darse el gustico de “sentirse joven”, las miradas del señor a una treintona con intención de veinticinco que camina por la calle con una falta corta… en fin! Cuantas cosas pueden pasar en un matrimonio así, obvio que se acepta, como dije antes, la gente se “adapta”, y lo pongo entre comillas porque los mismos problemas sobre mujeres con los hombres van a ocurrir a lo largo del matrimonio, así como las mismas exigencias tendrán estos con las mujeres, por tanto siempre habrá discusiones. Los hombres se casan no pensando en quienes tendrán para toda la vida sino en lo que perderán (por ello surge la duda antes de casarse) y las mujeres en un eterno e idílico “para toda la vida”.
Un Psicoanalista Argentino (Marcelo, de quien pueden buscar sus videos en Youtube) expresando la pregunta diferencial entre psicólogos y psicoanalistas dice: ¿Por qué se separan las parejas?, para denotar a los psicologos, y ¿Por qué se junta la gente? aludiendo a una probable posicion ideológica de Freud; Todo esto, y después de haber expresado ampliamente el punto, me lleva de igual manera a platearme una interrogante: ¿Por qué no nos aceptamos como somos? Digo, así nos ahorraríamos o una cantidad de años juntos (para algunos, mal invertidos, o para otros… lo que sea) o una barbaridad de cantidad de peleas y discusiones.
3:06 am
W.
25 de octubre de 2009-10-25
Desde que empezó todo esto siempre pensé que uno debe escribir cuando debe escribir, que es lo mismo decir, cuando se sienten las ganas, es por ello que ven la hora tan extraña en la que hago esto. Total… a lo que vinimos. Podría haber empezado con otro tema que engrane mejor luego de una introducción, pero esto me turba desde hace mucho tiempo, es una duda referente a las relaciones de pareja, lugar de mucha creación, motivación y por sobre todas las cosas mucho goce, placer (en el sentido mas amplio), así como también lugar de desánimo para infortunio de quienes lo viven, claro está, se podría pensar sobre ambas expresiones, que son cosas propias y normales que se deben vivir, sin embargo, haciendo honor al sentido de este blog explicaré mi punto.
Colocándome en el peldaño de la reflexión, la pregunta concisa que me hago es, ¿porque cuando empieza una relación de pareja, todo es bonito, todo agrada y todo produce placer? Y lo digo apropósito de que luego que las personas se conocen mas, inician de igual manera los disgustos, limites y relaciones de dominancia, entonces es cuando posiblemente, aquellos diálogos internos de Virginia Satir afloran diciendo: ¿en que me metí? (…) listo, vendrá luego dos cosas, o terminan “adaptándose” o se separan, para luego cada quien encontrar otra persona e iniciar el ciclo de nuevo. No se, muchas cosas se pueden decir al respecto, de menor a mayor importancia, una de ellas es que en el siguiente ciclo (y asumiendo que logran concretar la pareja ideal) se encuentran a una persona mas dominante o mas pasiva según sea el caso que necesite (mas allá de intereses a fines o no, que es otro punto), lo otro, que es la idea a la cual quiero llegar, es una pregunta, ¿será entonces el camino, aquello que Gian Franco Pagliaro reza en su poema El Pacto, o el “yo soy yo y tu eres tu” de Fritz Perls es la idea que aun no cede a nuestra aceptación? Ahora bien, en este sentido al que les traigo, es cuestionable entonces aquellas parejas de 50 años juntos, digo, que “superaron” aquella crisis de los 40 (tanto para el hombre como para la mujer) aquel viejo amorío que el señor tuvo cuando tenia 25 y que luego vio ya casi a los 38, el perenne y “nuevo” romance de la señora con un alumno de la universidad por el que asiste a todos los talleres y charlas para darse el gustico de “sentirse joven”, las miradas del señor a una treintona con intención de veinticinco que camina por la calle con una falta corta… en fin! Cuantas cosas pueden pasar en un matrimonio así, obvio que se acepta, como dije antes, la gente se “adapta”, y lo pongo entre comillas porque los mismos problemas sobre mujeres con los hombres van a ocurrir a lo largo del matrimonio, así como las mismas exigencias tendrán estos con las mujeres, por tanto siempre habrá discusiones. Los hombres se casan no pensando en quienes tendrán para toda la vida sino en lo que perderán (por ello surge la duda antes de casarse) y las mujeres en un eterno e idílico “para toda la vida”.
Un Psicoanalista Argentino (Marcelo, de quien pueden buscar sus videos en Youtube) expresando la pregunta diferencial entre psicólogos y psicoanalistas dice: ¿Por qué se separan las parejas?, para denotar a los psicologos, y ¿Por qué se junta la gente? aludiendo a una probable posicion ideológica de Freud; Todo esto, y después de haber expresado ampliamente el punto, me lleva de igual manera a platearme una interrogante: ¿Por qué no nos aceptamos como somos? Digo, así nos ahorraríamos o una cantidad de años juntos (para algunos, mal invertidos, o para otros… lo que sea) o una barbaridad de cantidad de peleas y discusiones.
3:06 am
W.
No hay comentarios:
Publicar un comentario